Sábado, 14:00: la cola está en tu barra
Tres personas esperando para pedir, dos cañas a medio tirar y un camarero que va y viene apuntando comandas de memoria. El que venía a tomarse algo rápido ve la cola y se va al bar de al lado. La mesa del fondo se queda sin el segundo café porque nadie pasa a preguntar.
No es falta de clientes: es que cada pedido tiene que pasar por una persona, y en hora punta esa persona no da abasto.